Javier Carrasco

carrasco

Nací un 20 de mayo de 1985. Mis padres me suelen contar que desde los cuatro años ya tenía un micrófono en la mano a todas horas, ya fuera cantando sevillanas, copla o temas de pop-rock de aquella época.

Mis primeros recuerdos musicales son cantando con mi hermano David, batería del grupo, canciones infantiles o pasodobles de comparsas y chirigotas de carnaval de Cádiz, por el que aún hoy día sigo sintiendo un gusto especial.

Cuando tenía dieciséis años un amigo me recomendó la compra de un disco que para mí significó un antes y un después en mi vida musical, el Keeper of the Seven Keys II, de la banda alemana Helloween.

A partir de entonces comienzo a escuchar a muchísimos grupos de heavy metal como Iron Maiden, Rhapsody, Scorpions, Gamma Ray, Judas Priest, y en el panorama nacional a bandas como Saratoga, Barón Rojo, Avalanch, Tierra Santa y grupos por el estilo, y más tarde a grupos más variopintos como Extremoduro, Marea, Triana, Ska-P, Queen, Guns and Roses, Barricada, Boikot o Mago de Oz.

Cuando tuve diecisiete ó dieciocho años me compran una guitarra eléctrica y comienzo a chapurrear acordes y melodías y aún hoy sigo teniendo guitarras españolas o acústicas, pero más como hobby que otra cosa, ya que mi verdadera pasión siempre han sido las cuerdas vocales. Tenía un piano de pared y un teclado Yamaha que también aguantaron mis intentos de sacar algún tema al completo, pero hasta ahí llegó la cosa. Sobre todo me encantaba quedar en casa de algún amigo con intereses musicales comunes, para ponerme en el ordenador a cantar y grabar versiones de temas de hard rock y heavy.

Fue cuando tenía diecinueve cuando un amigo me comenta que unos compañeros de instituto suyos que tocaban en una banda de rock estaban interesados en hacerme una prueba, ya que mi colega les había dado buenas referencias mías como vocalista y ellos buscaban uno por aquel entonces. No me lo pienso y me presenté a aquella prueba aunque con poco éxito debido a mis nervios que me jugaron una mala pasada y no canté aquella noche como hubiera deseado ni por asomo. Era algo totalmente nuevo para mí el que una banda me hiciera una prueba, y al verme en el punto de mira… pues eso, que mis nervios hicieron de las suyas.

No obstante mi amigo vuelve a interceder por mí y la banda me llama para un par de ensayos para seguir probando mis aptitudes, en los que por cierto comenzamos a dar forma a lo que hoy día es el tema “Inferior Being”. Mis nervios se templan en esos ensayos y poco después fue Miguel Durán el que me llama para darme la noticia de que les había gustado mucho y de que estaba dentro.

A partir de ahí se abre para mí un nuevo mundo dentro del rock, y gracias a mis compañeros empiezo a escuchar grupos como Dream Theater, Transatlantic, Led Zeppelin, Deep Purple, King crimson, Pink Floyd, Camel y tantos otros grandes del hard rock y del progresivo o sinfónico hasta el día de hoy.

Mucho ha llovido desde que ingresé en la banda, incluso han ido cambiando miembros, y sobre todo el palo que fue la muerte de nuestro primer batería Edu López. Pero hasta con esto nos hicimos más fuertes y decidimos tirar para delante. El balance con Sweet Hole en estos años es muy positivo para mí musicalmente y en muchos más aspectos, y cada día me siento más orgulloso y feliz de pertenecer a esta banda y de haberme embarcado en esta bonita aventura.

 

David Carrasco

davo

Nací un 1 de abril de 1988 en Sevilla, ciudad en la que resido actualmente. Siendo el menor de 5 hermanos pronto empecé a desarrollar inquietudes musicales a la par de mi hermano Javier, vocalista del grupo, con el que me gusta recordar las largas horas que pasábamos, aun siendo muy pequeños, armonizando voces mientras cantábamos canciones de todo tipo, desde temas infantiles hasta pasodobles de Carnaval. De ahí la actual compenetración que tenemos al componer las voces y coros de la banda.

Con el paso de los años el abanico musical que escuchaba se fue ampliando. Fue entonces cuando llegó a mis oídos, gracias a mi hermano Javier, el “Keeper of the seven keys, Part II”, del grupo Helloween. He de decir que este disco abrió delante de mi un nuevo horizonte de melodías, ritmos y armonías vocales que hasta ese momento no había escuchado, dejando en lo más profundo la huella rockera que perdura hasta hoy. Empecé a interesarme por este estilo de música y los grupos que la componían, tanto nacionales como internacionales. Así pasaba de escuchar “The Number of the beast” de Iron Maiden o “The Dark Side of the Moon” de Pink Floyd a “El Patio” de Triana, disco que me marcó para el resto de mi vida y que abrió la puerta a sonidos más psicodélicos y progresivos. El interés por nuevos estilos musicales que reforzaran mi repertorio me llevó a estudiar a grandes músicos con repertorios muy variados, entre ellos “Chick Corea” al piano, “Joe Satriani” o “Guthrie Govan” a la guitarra, o “Mike Portnoy” (Dream Theater), “Dave Weckl” (Dave Weckl and the Weckl Band) o “Danny Carey” (Tool) a la batería, entre otros muchos, acrecentando también mi interés por este instrumento.

Aun así, el primer instrumento que aprendí a tocar fue el bajo. Motivado por los arreglos rítmicos de estos nuevos grupos que escuchaba decidí comprarme mi primer bajo con 13 años. Tras compartir con amigos muchos ratos de Jam Sessions y algunos proyectos musicales, me embarco en la creación de una banda de Rock español con algunos colegas muy afines al tipo de música, sin saber que esa tarea me ocuparía los siguientes 10 años de mi vida, formando así el grupo Refugio. Tras editar varios trabajos y después de multitud de conciertos, algunos de ellos compartiendo escenario con el que sería mi actual grupo “Sweet Hole”, la banda se disuelve por diversos motivos personales, aunque la amistad con los integrantes del grupo y el mutuo interés por la música siguen vigente a día de hoy.

Es entonces cuando comienza una nueva etapa musical en mi vida, esta vez como batería, mientras terminaba mis estudios como técnico de sonido. Tras el repentino y trágico fallecimiento de Eduardo López, antiguo batería de Sweet Hole, el grupo queda desolado por el duro golpe que la vida les propinó. Aun así, con el dolor aun reciente y el vacío que Edu les dejó, deciden seguir adelante pese a las adversidades, y continuar así el legado musical que compartían desde la fundación del grupo, dedicándole a partir de ahora cada gesto y esfuerzo a su memoria. Y esa difícil y ardua tarea recayó sobre mí. La amistad que me unía con el grupo y mi descarado gusto por la música que ofrecían me obligaban a no perderme un solo concierto de la banda y a visitar con frecuencia su local de ensayo desde hacía varios años, hasta el punto de conocer cada uno de los temas casi tanto como ellos. Así, me dieron un par de baquetas y se pusieron a tocar, y a un ritmo vertiginoso tuve que ponerme las pilas para afrontar los nuevos proyectos que se traían entre manos. No hubiera sido capaz sin la ayuda y las regencias que me dejó Edu, al que me gusta considerar como mi primer maestro de batería, ya que sin saberlo me traspasó un legado a la batería propio de un melómano de su envergadura.

A partir de ahora las cosas comienzan a ocurrir muy deprisa. A la vez que nos encerrábamos en el local para seguir perfeccionando los temas que ya tocaban antes de mi llegada  y creando algunos nuevos, empiezo a compartir mucho más tiempo con los integrantes de la banda, que aunque ya gozaba de su amistad y compañía, ésta se intensifica a diario. Fruto de esta relación comenzamos a compartir nuevas referencias musicales, quedando prendado del Rock Progresivo de los 70, música a la que hasta ahora no había dedicado, sin duda, el tiempo que se merecía. Hablamos de “King Crimson”, “Camel”, “Yes”, Génesis”…, y por supuesto grupos que considero que siguen ese legado casi olvidado de aquella maravillosa época, como “Tool”, “Transatlantic”, “Neal Morse”, etc…

Casi sin darme cuenta termino de grabar “Riddles of mind”, primer proyecto de la banda que desgraciadamente Eduardo dejó sin terminar, y que incluye dos temas en los que la batería esta grabada por él. Nos lanzamos a la carretera a tocar por distintas ciudades de España y grabamos “Retrospective”, segundo trabajo de estudio de la banda, en el que mi actual maestro, Diego Ruiz Géniz, batería de la mítica banda sevillana “Storm” y gran amigo, puso todo de su parte para que el disco llegara a buen puerto. Y así parece que ha sido, ya que nos ha abierto las puertas a seguir tocando por salas españolas muy a menudo y trabajando en nuevos e apasionantes proyectos que muy pronto darán a luz.

 

David Alejo

churr

No me voy a enredar en detalles para describir cómo llegué aquí, pero si en algo pudiera resumir mi trayectoria musical la calificaría con el mismo adjetivo que utilizo para definir nuestra banda: DIVERSIDAD.

Desde bien pronto empecé a tocar el piano influenciado claramente por mi padre, el cuál es pianista desde antes que yo tuviera uso de razón. Tras varios años de instruirme en Solfeo y adquirir destreza fui cambiando de instrumentos enriqueciendo mi experiencia; pasé a ser guitarrista del grupo “Crossfield” en el que abarcábamos géneros como el Hárdcore, New Metal de los 90 e incluso algo de industrial, atreviéndonos incluso con versiones de grandes bandas como Head Pe, System Of a Down, Deftones, Faith No More, Coal Chamber… Viviendo grandes momentos y experiencias en los escenarios desde bien temprano, siendo siempre acompañados por una legión de amigos que nos apoyaban, entre ellos Carlos y Miguel Durán (guitarra y bajo).

Tiempo después se formó Sweet Hole así como otra banda paralela en la que estábamos Carlos, Edu y yo, Barregae Talega, en la que nos atrevíamos a hacer un Reggae fusión y en la que yo aportaba vientos tocando la trompeta.

Se dio la divertida coincidencia de que Crossfield y Sweet Hole compartieron escenario en calle 32, allá por el año 2008 en Sevilla, disolviéndose Crossfield algún tiempo después.

Llegó el año 2009 y Sweet Hole llevaba por aquél entonces 5 años con Javier Barrantes de teclista, el cual tuvo que marcharse a París a vivir. Por ello la banda decidió contar conmigo para sustituirle, cambió que resultó ser un gran y atractivo reto para mí al tener experiencia como pianista, guitarrista y trompetista. Fueron grandes años en los que me tuve que adaptar a velocidad vertiginosa sacando los temas ya compuestos y creando arreglos nuevos, con el reto extra de que la banda daba cada vez más conciertos.

Tras la triste marcha de Edu en 2011 no perdimos la esperanza de seguir. Decidimos honrar su memoria y su gran conocimiento como melómano. Sacamos nuestro primer trabajo llamado Riddles Of Mind, con temas grabados por él.

Fueron años de crecer como banda y de bastante carretera. En 2012 empezamos a grabar Retrospective con la gran ayuda de nuestro amigo y padrino Diego Ruiz de los Storm, y en el que me aventuré a tocar con varios teclados al mismo tiempo en lugar de con uno sólo, cambiando sustancialmente el sonido en textura y capas. Las nuevas composiciones traían gran influencia de los maravillosos Peter Bardens, John Lord y Rick Wakeman (ya hacíamos versiones de Camel, King Crimson, etc) además del jazz, rock y música clásica.

Tras otro año de conciertos llega el momento en que decidimos dar otro paso adelante embarcándonos en nuestro nuevo trabajo Assassin, con el cual experimento con aún más sonidos de teclados, pianos y sintetizadores… Y ahora?

Carlos Durán

carlos

Nací un 11 de noviembre de 1982, y, por lo que me cuentan, nací al revés. Quién sabe si eso influiría en mi manera de ver las cosas, el mundo y la música.

Desde pequeño me gustaban películas de ciencia ficción, e incluso era frecuente que consumiera algunas películas de terror de los 70-80. Subconscientemente una de las cosas que más me gustaban eran las canciones; creo que de manera insconciente me di cuenta de como la música influía en el clima en la atmósfera, en los sentimientos, en la epicidad de cada momento. Llegó un momento en que, después de pasar por la guitarra cuando era un crío, decidí entrar en la música cuando con mi hermano Miguel empezabamos a descubrir el Rock. Sin embargo, la primera vez que ví al fallecido bajista de Metallica, Cliff Burton, se me rompieron todos los esquemas, ¿con el bajo se podía hacer eso?. Entonces me olvidé de la guitarra, no porque se me diera mal, de hecho aún la toco, pero comprendí que quería entrar en el mundo de las 4 cuerdas y conseguir algo diferente.

Me dediqué en cuerpo y alma al bajo en mis años de instituto, y en la época en la que falleció mi padre me encerré en él, llegando a dedicar incluso 10 horas al día, autorecluyéndome de manera voluntaria, como si hubiera perdido el tiempo durante años, como si hubiera empezado tarde…

Mi interés especialmente radicaba en tocar el bajo de una manera no convencional, no quería ser un bajista que se escondiese. Navegando para encontrar bajistas especiales que no se escondieran detrás de una banda me di cuenta de que había una lista interminable, y que cada cual hacía un tipo de música diferente, jazz, funky, metal y heavy ; me encantan Marcus Miller, Victor Wooten, Billy Sheehan o al Grandioso Jaco Pastorius…. de repente me iba a encontrar de frente con el Rock Progresivo, y el grupo puente iba a ser una de mis bandas favoritas, Tool. Ya no sólo era una manera diferente de ver el bajo, era una manera diferente de entender la música, la estructura de composición, los roles de cada instrumento… desde ahí volví a los Queen y Pink Floyd que mi hermano Dani me ponía en la infancia, y desde ahí King Crimson, Camel, Yes y compañía irrumpieron con fuerza en mi vida, y ya nada fue igual.

Aparte de tocar desde la infancia con mi hermano Miguel, ya había empezado a compartir música con David Alejo (fue quien me mostró Tool) y un verano decidimos ponernos con estandares de jazz para pasar un verano tocando en diferentes pueblos y ciudades andaluzas, un experimento muy interesante y divertido que empezamos también con otro amigo, Ignacio Nuñez, quien, paradojas de la vida, estaba al principio en la formación del proto- Sweet Hole, sin embargo la abandonaría a la vuelta de aquel verano, por motivos personales y de estudios.

Al volver de aquel verano jazzero, mi hermano Miguel me presenta a un compañero suyo de instituto, Eduardo López. En esos años, Miguel y yo habíamos dejado de tocar juntos y teniamos proyectos diferentes, pero ahora me proponían formar una banda en condiciones con ellos. Aún no habíamos esbozado de qué estilo sería, pero Edu además de disfrutar con la misma música que nosotros, nos ponía con muchísimo esmero canciones de sus grupos prog favoritos. Acepté.

La banda va dando pequeños pasos, pero seguros, y Sweet Hole debuta en Casas Viejas, con la formación de Edu López a la batería, Miguel a la guitarra, Javier Barrantes en los teclados, Javier Carrasco a las voces y yo en el bajo. A partir de ahí el grupo entra es un proceso creativo pero también pedagógico y cognitivo, puesto que ese barco era también una escuela, en las que desarrollar tanto nuestra habilidad con nuestro instrumento como desarrollar nuestro oído, afilar nuestra expresividad, gusto e inteligencia musical. Javier Barrantes dejó Sweet Hole en 2009 para ser sutituido por David Alejo, aunque posteriormente en 2011 y 2012, colabora con nosotros en los conciertos homenaje a Edu. Elegimos, y me considero con gran parte de peso, en este aspecto, a David Carrasco para ocupar el sitio de Edu entre una lista de conocidos y de baterías, y gracias a esa elección Sweet Hole sigue siendo ese mismo barco que zarpó en 2004, con la misma ilusión pero con la ventaja de la experiencia.

Miguel Durán

migue Guitarrista de Sweet Hole

Desde mi niñez siempre viví en un entorno marcado por dos factores determinantes: La música y la Lengua Inglesa. Desde pequeños, mis hermanos mayores cantaban, de manera que les recuerdo con guitarra acústica y con piano, interpretando sobretodo canciones para la Iglesia.

Siendo pequeño me llamó la curiosidad por aprender a tocar, a hacer sonar esos instrumentos, eran juguetes muy llamativos para un niño. Así, a los 11 años mi hermana me enseña nociones de piano, y yo ya había estudiado tres años de solfeo en el colegio. Pasó un año aproximadamente hasta que me aburrí del piano; no podía avanzar dado que no estaba apuntado en clases ni al Conservatorio, además de que mi hermana ya no vivía en casa. Pero mi interés por la música era real asi que decido aprender a tocar la guitarra clásica. Me interesan sobretodo los temas fuertes, rapidos, contundentes, así me lo pedía mi adolescencia. De mi hermano Daniel descubro quienes son Queen, Pink Floyd, The Who y el cantautor Javier Krahe. Es el único de mis hermanos que no se rinde a la música pop y comercial de la época.

Pasan los años y llega la época del instituto, abandono el colegio de mi barrio de toda la vida y comienzo una aventura nueva. Es allí donde conozco a David Alejo y otros amigos más que copartían un mismo interés común, la música (sobretodo rock). Son años de placitas, guitarras y litros de cerveza en los que intercambiamos música, nos vamos de camping juntos y cada uno hace sus primeros proyectos musicales.

Mi hermano Charly ya llevaba un año tocando el bajo y yo la guitarra. Teniamos 16 años y aún buscaba la forma de encontrar mi camino. Tras muchas horas de radio, al no existir internet como lo conocemos hoy, llega el día en que conocí a Metallica. Descubrí el rock, la fuerza de los directos y en definitiva otra idea de música que nada tenía que ver con lo escuchado en mi niñez. Y a mi descubrimiento le siguieron Offspring, Korn, Slipknot, System of a Down y una lista enorme de grupos de rock contundentes a los que vería en directo y seguiría durante años. Es por esto que decidimos hacer un grupo de música que tendría su primer local de ensayo en la planta baja de nuestro antiguo chalet en Heliópolis. A partir de aquí me convertí en adicto. Adicto a tener banda, a producir sonido, a soñar con la música.

El grupo no tiene futuro pero es una buena base para aprender. Charly y yo nos separamos en proyectos diferentes con 18 años, aunque seguíamos evolucionando en gustos musicales, ensayando y sobre todo aprendiendo. Hasta que volvería a cambiar de instituto. En concreto me trasladé al IES Heliópolis, donde ocurre el siguiente punto de inflexión en mi vida. Conozco a Edu López. Es un chaval de mi clase, melómano, amante de los comics, videojuegos… Eramos muy similares. Comenzamos a ser muy amigos y a compartir música y él fue el que me inspiró a fijarme en el rock de los 70; empezamos a quedar tardes y noches enteras escuchando el Made in Japan de Deep Purple, In The Court of the Crimson King de King Crimson, Close To the Edge de Yes, Triana…. Fue un auténtico flechazo y mi sensibilidad y mis gustos musicales cambiaron radicalmente a lo largo de esos dos años.

Es el año 2004 yo estaba sin proyecto musical, y Edu me comenta un día que tiene una batería y que lleva meses tocando, yo llevaba mucho más con la guitarra pero no importaba, queríamos empezar la aventura juntos de hacer una música diferente, que fuera creativa y que nos divirtiera. Se acabó pretender ser otro grupo y tocar versiones, haríamos música propia y beberíamos de todos nuestros artistas favoritos para a nuestra forma crear algo diferente, que se alejara de los estándares.

Recluto a mi hermano Charly como bajista, ya que era el mejor de todo el entorno en que nos moviamos y a él posteriormente se unirían Javi Barrantes en los teclados, sustituido en 2009 por David Alejo y Javier Carrasco por mediación mía tras haber sido recomendado por un buen amigo.

Son años de composiciones y de, por fin, ahondar en el directo, de forma que durante 7 años vamos creciendo tímidamente. En 2011 tiene lugar el tercer hecho que considero, desgraciadamente, fundamental en mi vida. Edu nos deja, repentinamente y sin tiempo a reaccionar. Es un mazazo surrealista. Él y yo habíamos comenzado Sweet Hole, y tras siete años el grupo queda sumido en el shock. No supe como reaccionar, y aunque no quería hacerme a la idea, sabía que la única forma de negar esta realidad y hacerle homenaje era manteniendo la banda, ayudarla a crecer más, e intentar ser alguien por él y por nosotros. Como Metallica y Cliff Burton. Es así como me responsabilizo de las tareas de management del grupo y en tres años redoblamos los esfuerzos por intentar ser la banda que siempre habíamos deseado los dos, cuando eramos niños y estabamos sentados en un bordillo con un litro de cerveza soñando con grandes escenarios y fantásticas noches de conciertos a imagen y semejanza de nuestros ídolos, reconocidos y a la par ignorados por gran parte de la sociedad de nuestro país . Hasta hoy.

Sweet Hole Prog Rock Band

Sweet Hole es una banda sevillana de rock progresivo. Cuenta con un amplio repertorio de temas de composición propia, tanto en inglés como en español, si bien también regalan al público de sus conciertos inspiradas versiones de temas clásicos de grupos como Camel, Triana, King Crimson, Deep Purple o Led Zeppelin. Fue fundada incialmente por Miguel Durán (guitarra), Carlos Durán (Bajo) y Eduardo López (Batería). Posteriormente se unieron Javier Barrantes (teclados) y Javier Carrasco (voz).

todos

Los inicios

Corría el año 2004 cuando dos estudiantes que acababan Bachillerato en la ciudad de Sevilla se conocieron por un mismo interés, una misma pasión: la música creativa. Eduardo López y Miguel Durán intercambiaban discos, gustos y opiniones de una música diferente, llamativa, extravagante… El Rock Sinfónico o Progresivo de la década de los setenta.
Escuchaban discos juntos, los analizaban, iban a conciertos… Tal era el interés que tenían un anhelo de formar parte de este bello movimiento artístico. Ambos practicaban un instrumento, Eduardo tocaba la batería y Miguel llevaba años tocando con su hermano, Carlos Durán, en varios proyectos de diferentes estilos de música rock. Así que ambos decidieron hacer lo que no estaba de moda en su ciudad, formar una banda de Rock Progresivo.

La primera incorporación a la banda iba a ser sin lugar a dudas Carlos Durán, que además de haber tocado en varios grupos de rock, se adentró en el mundo del jazz junto a un amigo común de los dos hermanos: David Alejo. Así Miguel, Carlos y Eduardo empezaron a ensayar, a componer inspirándose en grandes bandas de los setenta como Deep Purple o Led Zeppelin y también en bandas más recientes como Metallica o Dream Theater. Tras varios meses ensayando el grupo se estancó un poco y se encontraban los tres con la necesidad de agregar un nuevo instrumento, y en concreto, alguien que supiera manejar con soltura y destreza el teclado y dado que desde el principio el grupo no fue formado a base de castings, contaron con un amigo de Eduardo, Javier Barrantes.
Pronto empezaron a componer y a avanzar musicalmente a mucha más velocidad adquiriendo el entendimiento y la compenetración entre ellos que la música les requería y decidieron buscar la pieza del puzzle que faltaba: un vocalista. Un amigo de la infancia de Miguel, Juan José Cintado, le mencionó que tenía un amigo con grandes cualidades, que cantaba Heavy, Rock español, Flamenco y lo que hiciera falta, así que no tardaron en hacerle una prueba. Javier Carrasco era el elegido y lo demostró cuando decidieron sacarse el tema de Dream Theater “Strange Deja Vu”, el cual se aprendió a la perfección en tan sólo 2 días sin haber escuchado nunca antes a la banda norteamericana.

“Agujero, dulce agujero”

Así surgió el grupo. A Carlos se le vino la idea del nombre “Sweet Hole” para expresar los contrastes que había en su música, en cada canción, que siempre contaban con una parte melódica (Sweet) y otra más rockera o desenfrenada (Hole), además de sentirse muy a gusto en uno de sus primeros locales de ensayo, con lo que bromeaban con la expresión “Hole, Sweet Hole” (agujero, dulce agujero) a modo de “hogar, dulce hogar”.

En 2009 Javier Barrantes tuvo que abandonar el grupo para terminar sus estudios en Francia, justo cuando el grupo se encontraba en una etapa de ascenso tras haber dado un gran número de conciertos con bastante éxito, teniendo en cuenta que eran un grupo recién salido y de un estilo bastante inusual para lo que la gente acostumbraba. Así fue que llamaron a David Alejo para que lo sustituyera a los teclados. David siempre había sido una referencia musical en el círculo de amigos de los dos hermanos, tocando a gran nivel piano y guitarra y ya había tocado en los comienzos de la banda como 2º guitarrista en una fiesta de fin de año allá por el año 2004.

Un amigo, una inspiración

La banda se estabilizó y no pararon de componer y de dar conciertos hasta el año 2011 que sufrieron el revés más duro de toda su historia, el repentino fallecimiento de Eduardo López, batería y fundador justo cuando comenzaban a grabar su primer disco autoproducido. La banda quedó destrozada, y en muy poco tiempo junto a la familia de Eduardo le organizaron un concierto homenaje en el que colaboraron muchos baterías diferentes, amigos de Eduardo y de la banda, siendo el más destacado el hermano del propio cantante del grupo, David Carrasco. Después de esto reflexionaron. Había sido demasiada dura la pérdida de su amigo, hermano y si ahora la banda se perdía, la pérdida sería doble, así que decidieron continuar el proyecto para mantener a Edu vivo con ellos y llegar lo más lejos posible.

El escogido para la ardua tarea de sustituir al emblemático batería fue sin lugar a dudas David Carrasco. El hermano del cantante llevaba años siguiendo a la banda y le gustaba especialmente, además de haber compartido escenario con ellos en varias ocasiones como bajista del grupo de Rock sevillano Refugio. Así fue que terminaron el disco, manteniendo las pistas de los dos temas que Edu grabó en un verano del año 2011.

Riddles of mind

Decidieron presentar el disco “Riddles Of Mind” el 28 de Octubre de 2011 y lo hicieron a lo grande, junto al grupo pionero del Hard-Rock en España desde 1974: The Storm, en una abarrotada sala Malandar. Miguel los había visto 8 meses antes en directo quedándose boquiabierto ante la fuerza y el sonido de los de San Jerónimo, así que se prometió a sí mismo que algún día tendrían que tocar con sus ídolos, sus modelos musicales de la misma ciudad. A partir de aquí se embarcaron en una gira que aún sigue y en la que otra leyenda del Rock Nacional también apareció de forma estelar: Antonio Smash, del mítico grupo Smash, Goma, Pata Negra, etc.; que empezó a colaborar con ellos tras conocer a Carlos.

Retrospective

En 2013 comienzan los conciertos en paralelo como tributo a King crimson, Camel, Triana. Mientras, fruto del buen feeling conseguido con el grupo Storm, el gran Diego Ruiz Géniz, su batería, decide dar un paso adelante y  producirles su primer trabajo de categoría profesional. Durante meses aconseja al grupo con toda su experiencia y colabora activamente en la evolución musical de los miembros, que pueden disfrutar de los consejos y la convivencia de una figura a nivel mundial como Diego, que demuestra ser aun mejor persona que batería. El disco se presenta en 2014 en un concierto de nuevo con Storm como padrinos, que tienen el detalle de tocar ese día temas del que será también su nuevo disco, el primero en más de 30 años: Trilogía.

Sweet Hole ha dado conciertos por diversas ciudades españolas, desde Cádiz hasta Bilbao, pasando por Madrid. Nuestro público se sorprende de nuestra particular mezcla de progresivo con raices de rock duro. Músicos pioneros del Rock en España como la banda The Storm o Antonio Smash han colaborado con nosotros activamente, compartiendo escenario, aportando contactos y mostrando públicamente interés en pasarnos el testigo como banda puntera en el rock 100% puro español. Estamos orgullosos de poder decir que The Storm nos han dado públicamente en concierto la alternativa.

En 2012 fueron la banda más votada por los internautas para ser invitados al festival Viña Rock de Albacete.

En la actualidad siguen tocando en una gira que no acabará hasta que no empiecen a grabar su 3º disco.

¿A que suena Sweet Hole?

Sweet Hole cree firmemente en la música creativa. Un profundo respeto por las figuras del rock clásico y un oído atento a los nuevos músicos que tratan de crear nuevos sonidos de calidad.

Algunos artistas que les influyen: King Crimson, Camel, Storm, Pink Floyd, Genesis, Jethro Tull, Triana, Deep Purple, Yes, Transatlantic, The Flower Kings, PFM, Queen, Emerson, Lake & Palmer, Roine Stolt, Tool, Magma, Dream Theater, Focus, Gong, Imán Califato Independiente, Led Zeppelin…