Antonio Rubio

Mis primeros recuerdos en torno a la música y , en concreto, de la guitarra, me llevan a mi padre. Tendría yo unos 7 años cuando aquellos acordes de los fandangos extremeños de su tierra empezaron a captar mi atención. Y, pronto, tuve claro que yo quería tocar y adentrarme en ese complejo universo llamado flamenco.

Y , así, fui pasando mi infancia, aprendiendo las nociones básicas del flamenco, tanto de mi padre como de unas clases que se impartían, entonces, en la asociación del barrio.

Ya en la adolescencia; influenciado por mi hermano mayor, dejé de lado el flamenco para comenzar a escuchar desde el rock de Metallica hasta el heavy de Iron Maiden; y como suele ocurrir al entrar en este rollo, me entró el pellizco de la guitarra eléctrica. Dejé, entonces, los fandangos para versionar los grandes himnos de aquellos grupos.

Pero, cuando el flamenco te agarra ya no te suelta, y tres años más tarde, después de escuchar el disco “Potro de rabia y miel” de Camarón, volví a desempolvar la guitarra flamenca. Aquellas guitarras de Paco de Lucía y Tomatito sonaban demasiado bien. Comencé a estudiar la técnica para el toque de bulerías, tangos y alegrías.

Me apunté por poco tiempo a la escuela Almoraima, donde tomé mi primer contacto con la soleá, madre de todos los palos.

Con todo ésto, de forma autodidacta, y siempre más enfocado al disfrute que te proporciona el hecho de versionar, comencé a sacarme todas las falsetas que me interesaban; convirtiéndome en un guitarrista de calle.

De 2005 a 2012 formé parte de varias formaciones con las que entré en un rollo más flamenco comercial, aunque nunca del todo alejado de lo puro. Grupos como “Los sin nombre”, “Retórica y “Cambayá” con los que sobre todo rendíamos tributo a “Los Delincuentes”. Yo, como primer guitarra flamenco.

Fue una época efímera en la música en el sentido de no llegar a profundizar en ella de una forma plena.

Ya en 2013, cuando conozco a mi pareja actual, músico de formación académica, ocurren uno de los grandes descubrimientos de mi vida. De los que marcan un antes y un después: el rock progresivo.

De la noche a la mañana comienzo a oír de manera consecutiva discos de Pink Floyd, King Crimson y grupos que hasta ahora no había escuchado de una manera consciente: Led Zeppelin, Deep Purple, The Doors, el Santana de los 70.

A principios de este año, unos amigos con los que solía parar para tomar cervezas en el bareto de siempre, me hablan de colaborar con su grupo: Sweet Hole. Un grupo de rock progresivo. Llevaban años tocando; pero lo que no conocía de ellos era su faceta de versiones de King Crimson. Se trataba de una colaboración con el tema Roundabout, de Yes. Entré a formar parte por un ratito en un mundo totalmente desconocido.

En principio fue algo puntual,

En 2015 formo con mi pareja un dúo flamenco, guitarra y voz, con el que homenajeamos a los trianeros Lole y Manuel y algunas que otras versiones de Pata Negra o Manzanita. También tengo que destacar como, casi sin quererlo, entré de una forma, al principio pasiva en el Jazz: Miles Davis, John Coltrane y guitarristas como Joe Pass o Kurt Rosenwinkel; aunque no sea precisamente mi estilo sí que me han hecho visualizar que existe una ciencia llamada armonía que también está en el flamenco.

Vuelvo a tomar contacto con Sweet Hole, que comienzan a requerir más mi guitarra. Además de Yes, amplío con ellos el repertorio tocando temas de Triana y King Crimson. En la grabación de su siguiente disco ya hay un sitio para la guitarra flamenca. Y en 2016 empiezo junto a ellos la grabación del tercer album de la banda: The First Of The Last Days, aportando nuevos aires al grupo.

Con todo ésto, paso de interesarme únicamente por la técnica del instrumento, a interesarme por la armonía del flamenco. Es el rock progresivo lo que verdaderamente me ha hecho ver que existe un mundo de posibilidades llamado armonía. Y es en ese punto en el que me encuentro.

Hoy por hoy paso mis días entre rock, jazz y por encima de todo : Flamenco.

Javi Nuter

 

Un 13 del mes de Agosto de 1980 nací, con la calor del medio día salí y cuenta mi tío que ya prematuramente comenzé a dar porrazitos en todos sitios. A los 3 años literalmente una mesa de cristal partí… dándole porrazos… Ya dejaba entrever por dónde irían mis derroteros. En el colegio me conocían por el vuelabolis, pues varios profesores decidieron tirar mis bolígrafos por la ventana, por estar siempre haciendo ruiditos en la mesa.

Ya en la época del instituto, tocaba en la cama discos que tenía mi hermano poniendo libros de distinto grosor para simular la batería. Por alli pasaron, The beatles, Phil Collins, Status quo, Led Zeppelin y el disco que literalmente hizo que me reventara la cabeza y me planteara más en serio este mundo fue: “Made in Japan” de Deep Purple con su mítico solo de Ian Paice en “The Mule”,
8 minutos que cambiaron mi vida para siempre.

Definitivamente comenzé a tomarme más en serio esa idea que rondaba mi cabeza “ la batería “. Gracias a 12000 pesetas tuve mi primera batería con 16 años, una Pearl fiberglass de los años 70. Con ella empezé a tocar en bandas de versiones de grunge, Nirvana, Alice in chains y una de las bandas que más me influenciaron en esa época como fue Pearl jam. Un año más tarde comenzé a dar clases con el maestro de maestros “Diego Ruiz” de Storm y comenzé mi andadura en muchas bandas y por muchos estilos musicales diferentes: Rock, Reggae, Rap, Soul, metal, tocando en bandas como “Sangre”, “Los que mataron a bruce Lee”, “In Cold Blood”, “La desgracia en compañía”, “El guerrero Kiniman”…
Corría el año 2007 cuando comenzé un proyecto más personal con una banda en la que pude aportar todo lo aprendido hasta entonces, “3kpas” fue un proyecto de Rock, Metal, rap, salsa y reggae, con 2 discos editados y muchos conciertos a las espaldas.

En 2014 me comenzé un proyecto de tributo a la legendaria banda de thrash metal
“Megadeth”, que duró hasta 2018, cuando me uní a otro proyecto más personal “Twelve Monkeys” una banda de Grunge Metal, que comenzaba a ser un referente en el panorama musical sevillano. Por causas personales de algunos miembros de la banda, se disolvió y en esa éopca fue cuando tuve la oportunidad de dar clases con los maestros “Juan de la Oliva” y “José Mena”.

En 2020, gracias a una llamada inesperada de Charly Durán, me uní a la familia de Sweet Hole, en la que siento que llevo con ellos una eternidad. Desde el primer momento sentí un gran feeling. Muchos años por delante auguro, con muchas nuevas historias con la que compartir el camino de la música.

Francisco Roldán

 

 

Francisco Roldán nació en Sevilla a finales de 1979 (la misma fecha de lanzamiento de “The Wall” de Pink Floyd ¿Coincidencia? Seguramente) y todavía no se ha muerto. Desde muy pequeño se empezó a interesar por la música, prefiriendo los teclados a la guitarra porque, según sus propias palabras “no había que poner los dedos en posiciones tan incómodas”, aunque al final tiene que admitir que su instrumento principal es la voz. Después de pasar por grupos tan variados como PK2 (“si es que ensayar en casa de un colega se puede considerar un grupo”), Bitácoras o el combo de Rock Progresivo Grial, Francisco ya cantó con Sweet Hole en 2017 versiones tan legendarias como «Dancing With The Moonlit Knight» y «Firth Of Fifth» de Genesis,y se integró en Sweet Hole en verano de 2020 (¿Qué mejor año?) para poner al servicio de la banda sus mejores habilidades. Y también las musicales. Cuando las pandemias se lo permiten sigue cantando con Rock’n’Roll Suicide, banda de versiones de David Bowie. 

David Alejo

churr

No me voy a enredar en detalles para describir cómo llegué aquí, pero si en algo pudiera resumir mi trayectoria musical la calificaría con el mismo adjetivo que utilizo para definir nuestra banda: DIVERSIDAD.

Desde bien pronto empecé a tocar el piano influenciado claramente por mi padre, el cuál es pianista desde antes que yo tuviera uso de razón. Tras varios años de instruirme en Solfeo y adquirir destreza fui cambiando de instrumentos enriqueciendo mi experiencia; pasé a ser guitarrista del grupo “Crossfield” en el que abarcábamos géneros como el Hárdcore, New Metal de los 90 e incluso algo de industrial, atreviéndonos incluso con versiones de grandes bandas como Head Pe, System Of a Down, Deftones, Faith No More, Coal Chamber… Viviendo grandes momentos y experiencias en los escenarios desde bien temprano, siendo siempre acompañados por una legión de amigos que nos apoyaban, entre ellos Carlos y Miguel Durán (guitarra y bajo).

Tiempo después se formó Sweet Hole así como otra banda paralela en la que estábamos Carlos, Edu y yo, Barregae Talega, en la que nos atrevíamos a hacer un Reggae fusión y en la que yo aportaba vientos tocando la trompeta.

Se dio la divertida coincidencia de que Crossfield y Sweet Hole compartieron escenario en calle 32, allá por el año 2008 en Sevilla, disolviéndose Crossfield algún tiempo después.

Llegó el año 2009 y Sweet Hole llevaba por aquél entonces 5 años con Javier Barrantes de teclista, el cual tuvo que marcharse a París a vivir. Por ello la banda decidió contar conmigo para sustituirle, cambió que resultó ser un gran y atractivo reto para mí al tener experiencia como pianista, guitarrista y trompetista. Fueron grandes años en los que me tuve que adaptar a velocidad vertiginosa sacando los temas ya compuestos y creando arreglos nuevos, con el reto extra de que la banda daba cada vez más conciertos.

Tras la triste marcha de Edu en 2011 no perdimos la esperanza de seguir. Decidimos honrar su memoria y su gran conocimiento como melómano. Sacamos nuestro primer trabajo llamado Riddles Of Mind, con temas grabados por él.

Fueron años de crecer como banda y de bastante carretera. En 2012 empezamos a grabar Retrospective con la gran ayuda de nuestro amigo y padrino Diego Ruiz de los Storm, y en el que me aventuré a tocar con varios teclados al mismo tiempo en lugar de con uno sólo, cambiando sustancialmente el sonido en textura y capas. Las nuevas composiciones traían gran influencia de los maravillosos Peter Bardens, John Lord y Rick Wakeman (ya hacíamos versiones de Camel, King Crimson, etc) además del jazz, rock y música clásica.

Tras otro año de conciertos llega el momento en que decidimos dar otro paso adelante embarcándonos en nuestro nuevo trabajo Assassin, con el cual experimento con aún más sonidos de teclados, pianos y sintetizadores… Y ahora?

Carlos Durán

carlos

Nací un 11 de noviembre de 1982, y, por lo que me cuentan, nací al revés. Quién sabe si eso influiría en mi manera de ver las cosas, el mundo y la música.

Desde pequeño me gustaban películas de ciencia ficción, e incluso era frecuente que consumiera algunas películas de terror de los 70-80. Subconscientemente una de las cosas que más me gustaban eran las canciones; creo que de manera insconciente me di cuenta de como la música influía en el clima en la atmósfera, en los sentimientos, en la epicidad de cada momento. Llegó un momento en que, después de pasar por la guitarra cuando era un crío, decidí entrar en la música cuando con mi hermano Miguel empezabamos a descubrir el Rock. Sin embargo, la primera vez que ví al fallecido bajista de Metallica, Cliff Burton, se me rompieron todos los esquemas, ¿con el bajo se podía hacer eso?. Entonces me olvidé de la guitarra, no porque se me diera mal, de hecho aún la toco, pero comprendí que quería entrar en el mundo de las 4 cuerdas y conseguir algo diferente.

Me dediqué en cuerpo y alma al bajo en mis años de instituto, y en la época en la que falleció mi padre me encerré en él, llegando a dedicar incluso 10 horas al día, autorecluyéndome de manera voluntaria, como si hubiera perdido el tiempo durante años, como si hubiera empezado tarde…

Mi interés especialmente radicaba en tocar el bajo de una manera no convencional, no quería ser un bajista que se escondiese. Navegando para encontrar bajistas especiales que no se escondieran detrás de una banda me di cuenta de que había una lista interminable, y que cada cual hacía un tipo de música diferente, jazz, funky, metal y heavy ; me encantan Marcus Miller, Victor Wooten, Billy Sheehan o al Grandioso Jaco Pastorius…. de repente me iba a encontrar de frente con el Rock Progresivo, y el grupo puente iba a ser una de mis bandas favoritas, Tool. Ya no sólo era una manera diferente de ver el bajo, era una manera diferente de entender la música, la estructura de composición, los roles de cada instrumento… desde ahí volví a los Queen y Pink Floyd que mi hermano Dani me ponía en la infancia, y desde ahí King Crimson, Camel, Yes y compañía irrumpieron con fuerza en mi vida, y ya nada fue igual.

Aparte de tocar desde la infancia con mi hermano Miguel, ya había empezado a compartir música con David Alejo (fue quien me mostró Tool) y un verano decidimos ponernos con estandares de jazz para pasar un verano tocando en diferentes pueblos y ciudades andaluzas, un experimento muy interesante y divertido que empezamos también con otro amigo, Ignacio Nuñez, quien, paradojas de la vida, estaba al principio en la formación del proto- Sweet Hole, sin embargo la abandonaría a la vuelta de aquel verano, por motivos personales y de estudios.

Al volver de aquel verano jazzero, mi hermano Miguel me presenta a un compañero suyo de instituto, Eduardo López. En esos años, Miguel y yo habíamos dejado de tocar juntos y teniamos proyectos diferentes, pero ahora me proponían formar una banda en condiciones con ellos. Aún no habíamos esbozado de qué estilo sería, pero Edu además de disfrutar con la misma música que nosotros, nos ponía con muchísimo esmero canciones de sus grupos prog favoritos. Acepté.

La banda va dando pequeños pasos, pero seguros, y Sweet Hole debuta en Casas Viejas, con la formación de Edu López a la batería, Miguel a la guitarra, Javier Barrantes en los teclados, Javier Carrasco a las voces y yo en el bajo. A partir de ahí el grupo entra es un proceso creativo pero también pedagógico y cognitivo, puesto que ese barco era también una escuela, en las que desarrollar tanto nuestra habilidad con nuestro instrumento como desarrollar nuestro oído, afilar nuestra expresividad, gusto e inteligencia musical. Javier Barrantes dejó Sweet Hole en 2009 para ser sutituido por David Alejo, aunque posteriormente en 2011 y 2012, colabora con nosotros en los conciertos homenaje a Edu. Elegimos, y me considero con gran parte de peso, en este aspecto, a David Carrasco para ocupar el sitio de Edu entre una lista de conocidos y de baterías, y gracias a esa elección Sweet Hole sigue siendo ese mismo barco que zarpó en 2004, con la misma ilusión pero con la ventaja de la experiencia.

Miguel Durán

migue Guitarrista de Sweet Hole

Desde mi niñez siempre viví en un entorno marcado por dos factores determinantes: La música y la Lengua Inglesa. Desde pequeños, mis hermanos mayores cantaban, de manera que les recuerdo con guitarra acústica y con piano, interpretando sobretodo canciones para la Iglesia.

Siendo pequeño me llamó la curiosidad por aprender a tocar, a hacer sonar esos instrumentos, eran juguetes muy llamativos para un niño. Así, a los 11 años mi hermana me enseña nociones de piano, y yo ya había estudiado tres años de solfeo en el colegio. Pasó un año aproximadamente hasta que me aburrí del piano; no podía avanzar dado que no estaba apuntado en clases ni al Conservatorio, además de que mi hermana ya no vivía en casa. Pero mi interés por la música era real asi que decido aprender a tocar la guitarra clásica. Me interesan sobretodo los temas fuertes, rapidos, contundentes, así me lo pedía mi adolescencia. De mi hermano Daniel descubro quienes son Queen, Pink Floyd, The Who y el cantautor Javier Krahe. Es el único de mis hermanos que no se rinde a la música pop y comercial de la época.

Pasan los años y llega la época del instituto, abandono el colegio de mi barrio de toda la vida y comienzo una aventura nueva. Es allí donde conozco a David Alejo y otros amigos más que copartían un mismo interés común, la música (sobretodo rock). Son años de placitas, guitarras y litros de cerveza en los que intercambiamos música, nos vamos de camping juntos y cada uno hace sus primeros proyectos musicales.

Mi hermano Charly ya llevaba un año tocando el bajo y yo la guitarra. Teniamos 16 años y aún buscaba la forma de encontrar mi camino. Tras muchas horas de radio, al no existir internet como lo conocemos hoy, llega el día en que conocí a Metallica. Descubrí el rock, la fuerza de los directos y en definitiva otra idea de música que nada tenía que ver con lo escuchado en mi niñez. Y a mi descubrimiento le siguieron Offspring, Korn, Slipknot, System of a Down y una lista enorme de grupos de rock contundentes a los que vería en directo y seguiría durante años. Es por esto que decidimos hacer un grupo de música que tendría su primer local de ensayo en la planta baja de nuestro antiguo chalet en Heliópolis. A partir de aquí me convertí en adicto. Adicto a tener banda, a producir sonido, a soñar con la música.

El grupo no tiene futuro pero es una buena base para aprender. Charly y yo nos separamos en proyectos diferentes con 18 años, aunque seguíamos evolucionando en gustos musicales, ensayando y sobre todo aprendiendo. Hasta que volvería a cambiar de instituto. En concreto me trasladé al IES Heliópolis, donde ocurre el siguiente punto de inflexión en mi vida. Conozco a Edu López. Es un chaval de mi clase, melómano, amante de los comics, videojuegos… Eramos muy similares. Comenzamos a ser muy amigos y a compartir música y él fue el que me inspiró a fijarme en el rock de los 70; empezamos a quedar tardes y noches enteras escuchando el Made in Japan de Deep Purple, In The Court of the Crimson King de King Crimson, Close To the Edge de Yes, Triana…. Fue un auténtico flechazo y mi sensibilidad y mis gustos musicales cambiaron radicalmente a lo largo de esos dos años.

Es el año 2004 yo estaba sin proyecto musical, y Edu me comenta un día que tiene una batería y que lleva meses tocando, yo llevaba mucho más con la guitarra pero no importaba, queríamos empezar la aventura juntos de hacer una música diferente, que fuera creativa y que nos divirtiera. Se acabó pretender ser otro grupo y tocar versiones, haríamos música propia y beberíamos de todos nuestros artistas favoritos para a nuestra forma crear algo diferente, que se alejara de los estándares.

Recluto a mi hermano Charly como bajista, ya que era el mejor de todo el entorno en que nos moviamos y a él posteriormente se unirían Javi Barrantes en los teclados, sustituido en 2009 por David Alejo y Javier Carrasco por mediación mía tras haber sido recomendado por un buen amigo.

Son años de composiciones y de, por fin, ahondar en el directo, de forma que durante 7 años vamos creciendo tímidamente. En 2011 tiene lugar el tercer hecho que considero, desgraciadamente, fundamental en mi vida. Edu nos deja, repentinamente y sin tiempo a reaccionar. Es un mazazo surrealista. Él y yo habíamos comenzado Sweet Hole, y tras siete años el grupo queda sumido en el shock. No supe como reaccionar, y aunque no quería hacerme a la idea, sabía que la única forma de negar esta realidad y hacerle homenaje era manteniendo la banda, ayudarla a crecer más, e intentar ser alguien por él y por nosotros. Como Metallica y Cliff Burton. Es así como me responsabilizo de las tareas de management del grupo y en tres años redoblamos los esfuerzos por intentar ser la banda que siempre habíamos deseado los dos, cuando eramos niños y estabamos sentados en un bordillo con un litro de cerveza soñando con grandes escenarios y fantásticas noches de conciertos a imagen y semejanza de nuestros ídolos, reconocidos y a la par ignorados por gran parte de la sociedad de nuestro país . Hasta hoy.

Sweet Hole Prog Rock Band

Sweet Hole es una banda sevillana de rock progresivo. Cuenta con un amplio repertorio de temas de composición propia, tanto en inglés como en español, si bien también regalan al público de sus conciertos inspiradas versiones de temas clásicos de grupos como Camel, Triana, King Crimson, Deep Purple o Led Zeppelin. Fue fundada incialmente por Miguel Durán (guitarra), Carlos Durán (Bajo) y Eduardo López (Batería). Posteriormente se unieron Javier Barrantes (teclados) y Javier Carrasco (voz).

todos

Los inicios

Corría el año 2004 cuando dos estudiantes que acababan Bachillerato en la ciudad de Sevilla se conocieron por un mismo interés, una misma pasión: la música creativa. Eduardo López y Miguel Durán intercambiaban discos, gustos y opiniones de una música diferente, llamativa, extravagante… El Rock Sinfónico o Progresivo de la década de los setenta.
Escuchaban discos juntos, los analizaban, iban a conciertos… Tal era el interés que tenían un anhelo de formar parte de este bello movimiento artístico. Ambos practicaban un instrumento, Eduardo tocaba la batería y Miguel llevaba años tocando con su hermano, Carlos Durán, en varios proyectos de diferentes estilos de música rock. Así que ambos decidieron hacer lo que no estaba de moda en su ciudad, formar una banda de Rock Progresivo.

La primera incorporación a la banda iba a ser sin lugar a dudas Carlos Durán, que además de haber tocado en varios grupos de rock, se adentró en el mundo del jazz junto a un amigo común de los dos hermanos: David Alejo. Así Miguel, Carlos y Eduardo empezaron a ensayar, a componer inspirándose en grandes bandas de los setenta como Deep Purple o Led Zeppelin y también en bandas más recientes como Metallica o Dream Theater. Tras varios meses ensayando el grupo se estancó un poco y se encontraban los tres con la necesidad de agregar un nuevo instrumento, y en concreto, alguien que supiera manejar con soltura y destreza el teclado y dado que desde el principio el grupo no fue formado a base de castings, contaron con un amigo de Eduardo, Javier Barrantes.
Pronto empezaron a componer y a avanzar musicalmente a mucha más velocidad adquiriendo el entendimiento y la compenetración entre ellos que la música les requería y decidieron buscar la pieza del puzzle que faltaba: un vocalista. Un amigo de la infancia de Miguel, Juan José Cintado, le mencionó que tenía un amigo con grandes cualidades, que cantaba Heavy, Rock español, Flamenco y lo que hiciera falta, así que no tardaron en hacerle una prueba. Javier Carrasco era el elegido y lo demostró cuando decidieron sacarse el tema de Dream Theater “Strange Deja Vu”, el cual se aprendió a la perfección en tan sólo 2 días sin haber escuchado nunca antes a la banda norteamericana.

“Agujero, dulce agujero”

Así surgió el grupo. A Carlos se le vino la idea del nombre “Sweet Hole” para expresar los contrastes que había en su música, en cada canción, que siempre contaban con una parte melódica (Sweet) y otra más rockera o desenfrenada (Hole), además de sentirse muy a gusto en uno de sus primeros locales de ensayo, con lo que bromeaban con la expresión “Hole, Sweet Hole” (agujero, dulce agujero) a modo de “hogar, dulce hogar”.

En 2009 Javier Barrantes tuvo que abandonar el grupo para terminar sus estudios en Francia, justo cuando el grupo se encontraba en una etapa de ascenso tras haber dado un gran número de conciertos con bastante éxito, teniendo en cuenta que eran un grupo recién salido y de un estilo bastante inusual para lo que la gente acostumbraba. Así fue que llamaron a David Alejo para que lo sustituyera a los teclados. David siempre había sido una referencia musical en el círculo de amigos de los dos hermanos, tocando a gran nivel piano y guitarra y ya había tocado en los comienzos de la banda como 2º guitarrista en una fiesta de fin de año allá por el año 2004.

Un amigo, una inspiración

La banda se estabilizó y no pararon de componer y de dar conciertos hasta el año 2011 que sufrieron el revés más duro de toda su historia, el repentino fallecimiento de Eduardo López, batería y fundador justo cuando comenzaban a grabar su primer disco autoproducido. La banda quedó destrozada, y en muy poco tiempo junto a la familia de Eduardo le organizaron un concierto homenaje en el que colaboraron muchos baterías diferentes, amigos de Eduardo y de la banda, siendo el más destacado el hermano del propio cantante del grupo, David Carrasco. Después de esto reflexionaron. Había sido demasiada dura la pérdida de su amigo, hermano y si ahora la banda se perdía, la pérdida sería doble, así que decidieron continuar el proyecto para mantener a Edu vivo con ellos y llegar lo más lejos posible.

El escogido para la ardua tarea de sustituir al emblemático batería fue sin lugar a dudas David Carrasco. El hermano del cantante llevaba años siguiendo a la banda y le gustaba especialmente, además de haber compartido escenario con ellos en varias ocasiones como bajista del grupo de Rock sevillano Refugio. Así fue que terminaron el disco, manteniendo las pistas de los dos temas que Edu grabó en un verano del año 2011.

Riddles of mind

Decidieron presentar el disco “Riddles Of Mind” el 28 de Octubre de 2011 y lo hicieron a lo grande, junto al grupo pionero del Hard-Rock en España desde 1974: The Storm, en una abarrotada sala Malandar. Miguel los había visto 8 meses antes en directo quedándose boquiabierto ante la fuerza y el sonido de los de San Jerónimo, así que se prometió a sí mismo que algún día tendrían que tocar con sus ídolos, sus modelos musicales de la misma ciudad. A partir de aquí se embarcaron en una gira que aún sigue y en la que otra leyenda del Rock Nacional también apareció de forma estelar: Antonio Smash, del mítico grupo Smash, Goma, Pata Negra, etc.; que empezó a colaborar con ellos tras conocer a Carlos.

Retrospective

En 2013 comienzan los conciertos en paralelo como tributo a King crimson, Camel, Triana. Mientras, fruto del buen feeling conseguido con el grupo Storm, el gran Diego Ruiz Géniz, su batería, decide dar un paso adelante y  producirles su primer trabajo de categoría profesional. Durante meses aconseja al grupo con toda su experiencia y colabora activamente en la evolución musical de los miembros, que pueden disfrutar de los consejos y la convivencia de una figura a nivel mundial como Diego, que demuestra ser aun mejor persona que batería. El disco se presenta en 2014 en un concierto de nuevo con Storm como padrinos, que tienen el detalle de tocar ese día temas del que será también su nuevo disco, el primero en más de 30 años: Trilogía.

Sweet Hole ha dado conciertos por diversas ciudades españolas, desde Cádiz hasta Bilbao, pasando por Madrid. Nuestro público se sorprende de nuestra particular mezcla de progresivo con raices de rock duro. Músicos pioneros del Rock en España como la banda The Storm o Antonio Smash han colaborado con nosotros activamente, compartiendo escenario, aportando contactos y mostrando públicamente interés en pasarnos el testigo como banda puntera en el rock 100% puro español. Estamos orgullosos de poder decir que The Storm nos han dado públicamente en concierto la alternativa.

En 2012 fueron la banda más votada por los internautas para ser invitados al festival Viña Rock de Albacete.

Assassin

En el año 2014 sacan su EP «Assassin» en formato físico y en todas las plataformas digitales. Se trata de una sola pista de 24 minutos en la que narran una historia de un antihéroe, sus traumas e inquietudes fusionando, rock, metal, jazz, psicodelia e incluso reggae.

The First Of The Last Days 

En 2017 Sweet Hole lanza su último trabajo, «The First Of THe Las Days». Obra conceptual de más de 70 minutos de duración inspirada en el relato corto «Alex» escrito por Daniel Durán, hermano de la banda.

Este último trabajo es el más ambicioso y completo realizado hasta ahora por la banda, investigando aún más en su propio sonido, matices y atmósferas e incluyendo aún más detalles propios del rock sinfónico de la década de los 70. Para entonces la banda cuenta con nuevos miembros:

  • Antonio Rubio, guitarra flamenca.
  • Jose García, al saxofón.
  • Charly Caballero, clarinete.

Año 2020. Un nuevo comienzo

El año 2020 supone una nueva etapa y reinicio. Javier y David Carrasco abandonan la banda por motivos personales y dan paso a Francisco Roldán y a Javier Martínez (Nutter) como nuevo cantante y batería respectivamente.

Un nuevo disco se avecina, y su Progreso no se detiene…  

¿A que suena Sweet Hole?

Sweet Hole cree firmemente en la música creativa. Un profundo respeto por las figuras del rock clásico y un oído atento a los nuevos músicos que tratan de crear nuevos sonidos de calidad.

Algunos artistas que les influyen: King Crimson, Camel, Storm, Pink Floyd, Genesis, Jethro Tull, Triana, Deep Purple, Yes, Transatlantic, The Flower Kings, PFM, Queen, Emerson, Lake & Palmer, Roine Stolt, Tool, Magma, Dream Theater, Focus, Gong, Imán Califato Independiente, Led Zeppelin…